Para algunos es la mejor y mas sobresaliente uva blanca española, aunque se cree que es originaria del norte de África; fue implantándose en la cuenca del Duero alrededor del s. XI, gracias a los pobladores mozárabes que se establecieron en la zona. Sus vinos se caracterizan por su frescura, cuerpo y elegancia, finos aromas herbáceos y de fruta blanca, y un toque algo amargo al final.

Su cultivo sufrió un severo revés con la llegada de la filoxera, sustituyéndose en muchos casos por otras variedades de mayor rendimiento; con la modernización de la industria del vino española, poco a poco esta excelente uva de marcada personalidad ha ido recuperando el lugar que le corresponde. Esta uva rica en hierro suele recolectarse de noche para ser llevada a la bodega a una temperatura más fresca, a fin de prevenir la oxidación del mosto. Se le denomina también Botón de Gallo Blanco, Gouveio, Verdeja, Verdelho, o Verdello.

¿Que la hace especial? La verdejo se basta a sí misma para dar vinos monovarietales ricos y vivaces, con notas verdes y cítricas, o bien de pera, manzana verde, o fruta de hueso, todo sobre una buena base mineral; aún así, también se mezcla frecuentemente con sauvignon blanc, o bien con viura / macabeo, con las que se entiende muy bien para dar vinos refrescantes y de marcado carácter vegetal. Por otra parte, un verdejo con buena estructura es capaz de envejecer muy bien, llegando a dar vinos dorados con reminiscencias de miel y de frutos secos.

En Rueda, plaza fuerte de la verdejo, se empleaba esta variedad para elaborar vinos “de solera”, con larga crianza en toneles de roble de modo similar al jerez, los cuales en otro tiempo fueron muy apreciados por la corte real; hoy solo unos pocos continúan elaborando este tipo de vinos, mientras que la mayor parte de la producción está destinada a vinos jóvenes y frutales, de acuerdo con los gustos del mercado. Existe también una mutación en tinto de esta variedad, la verdejo tinto o negro, que se encuentra principalmente en Asturias.

Lugares de interés. Decir verdejo es decir Rueda, la DO por excelencia de esta uva gracias a su notable altitud, geología y clima continental con marcadas diferencias de temperatura, pero a partir de su redescubrimiento y renovada popularidad, cada vez se cultiva más en diversas regiones vinícolas de España, como Ávila, Segovia, Toro, Castilla La Mancha, e Islas Canarias.

Aunque no es muy conocida fuera de nuestras fronteras, la verdejo también se cultiva en Portugal, principalmente en Madeira para la elaboración de vinos generosos; igualmente, ha ido haciéndose un hueco en las regiones más frescas del sur de Australia.

¿Mejores maridajes? Evitar el vino con verdura y ensaladas es una de esas reglas que normalmente no vale la pena quebrantar; sin embargo, el verdor y acidez de la verdejo puede armonizar de manera muy agradable con un ensalada fresca de verano, especialmente una con un punto algo dulce o agridulce, como la fruta. Otro maridaje sólo para aventureros vineros puede ser un verdejo con matices frutales para acompañar el sushi.

Para los mas tradicionales, estos vinos son compañeros clásicos para pescados de carne blanca y fina como merluza, lubina, y lenguado, o incluso pescados azules mas grasos y ‘carnosos’ como el atún, gracias al buen cuerpo que los caracteriza. En el caso de los vinos con crianza, se recomienda combinar con aves de caza menor. Por otra parte, el carácter de los vinos de verdejo puede armonizar muy bien con quesos blandos pero de sabor marcado, como el Camembert, o uno más firme como Emmental.

Otras opciones recomendables: arroces con pescado o mejillones, marisco – como unas buenas almejas a la plancha – o aves de sabor suave, como un pollo aderezado con limón y finas hierbas; importante tener también en cuenta el leve matiz anisado, o de hinojo, que suelen tener estos vinos para armonizar con salsas y condimentos.

Para leer este artículo en inglés: Four things to know about Verdejo wines.